Cine para viajar

Del mismo modo que en el apartado anterior, voy a recomendar una brevísima selección de películas que pueden ser disfrutadas bajo un estado alterado de conciencia, el cual puede ser generado por la marihuana, el hachís o los últimos coletazos de los hongos mágicos y el LSD:

Cualquier película de Gaspar Noé, el director más «psicodélico» de cuantos conozco. Sus obras son sencillamente fascinantes e hipnóticas. Precisamente su filme más conocido y exitoso, «Irreversible», yo no lo incluiría en esta sección. De modo que no os perdáis «Love», «Enter the Void» y «Climax»

«Mandy» de Panos Cosmatos. Toda la película pareciera ser un mal viaje de LSD.

«Across the Universe» de Julie Taymor. Imágenes psicodélicas al ritmo de las canciones de The Beatles.

«The Wall». Clásico de Alan Parker basado en el discazo de Pink Floyd.

«Suspiria». Si se tiene coraje (y estómago), los más valientes pueden obtener emociones fuertes con este filme de terror, dirigido por Luca Guadagnino, que raya en lo gore.

«Fear and loathing in Las Vegas». Filme dirigido por Terry Gilliam basado en las caóticas experiencias del escritor Hunter S. Thomson.

«El almuerzo desnudo». Esta película, dirigida por el siempre provocador David Cronenberg, está inspirada en la alocada y muy original novela del mismo nombre escrita por Willian Burroughs.

«Interestelar» e «Inception». No tengo la menor duda de que el fascinante director de cine Christopher Nolan ha tenido más de un buen viaje con sustancias psicoactivas, en especial con la ayahuasca.

«2001, Odisea del espacio». Stanley Kubrick siempre fue un maestro a la hora de hipnotizar al público a través de las imágenes, muchas de ellas de gran contenido psicodélico como las que aparecen al final de este clásico imperecedero del séptimo arte.